SENSIBILIDAD AL GLUTEN NO CELÍACA

¿Qué es?

 

La sensibilidad al gluten no celíaca es un concepto controvertido que fue descrito por primera vez en 1970 pero que ha empezado a ser reconocido y estudiado de manera intensiva en 2011. Aún no se sabe si el gluten es el causante de esta enfermedad y se investiga si otros componentes del trigo, o de los cereales en general, podrían estar implicados, con o sin la participación del gluten.

Las únicas certezas sobre esta "nueva" patología son:

  • El paciente tiene los síntomas característicos de la enfermedad celíaca.
  • El paciente no es celíaco.
  • El paciente no es alérgico al trigo.
  • El paciente mejora cuando hace dieta sin gluten.
  • El paciente empeora cuando consume alimentos con gluten.

Tampoco está claro el número de personas afectadas. Los estudios realizados hasta la fecha estiman que afecta a entre un 0,5% y un 6% de la población.

¿Cómo se diagnostica?

A día de hoy no existe ninguna prueba específica que permita identificar fiablemente a estos pacientes, por lo que para concluir que un paciente padece sensibilidad al gluten no celíaca es necesario:

  1. Haber descartado la enfermedad celíaca (no hay atrofia de vellosidades ni anticuerpos en sangre).
  2. Haber descartado la alergia al trigo (sólo si se sospecha).
  3. Haber mejorado los síntomas tras hacer dieta estricta sin gluten durante 4-6 meses.
  4. Haber empeorado los síntomas tras reintroducir el gluten en la alimentación.

¿Cuál es su tratamiento?

 

 El tratamiento de la sensibilidad al gluten no celíaca es la dieta sin gluten. Si bien los comités de expertos aseguran que no es necesario que sea muy estricta ni que sea para toda la vida, en base a nuestra experiencia aconsejamos que sea tan estricta o más que la de una persona celíaca, y por el momento que se mantenga de manera indefinida. A criterio del médico especialista, habrá que restringir también productos lácteos y aportar suplementos con vitaminas y minerales.

Si se sospecha sensibilidad al gluten no celíaca, no es aconsejable iniciar la dieta sin gluten sin haber descartado antes la enfermedad celíaca y la alergia al trigo, con el fin de no enmascarar la propia enfermedad celíaca o algún otro problema.