Sin embargo, si se acude a un hotel o restaurante donde no tengan nada previsto o desconozcan el tema, queremos dar algunos consejos para comer con los mínimos riesgos posibles:
- En primer lugar, di que eres celíaco. Explica lo que puedes y no puedes tomar.
- Pregunta al camarero o al encargado del restaurante por los ingredientes de los platos que sirven.
- No te aventures a pedir platos que conllevan riegos: guisos, salsas, sopas, embutidos, etc.
- Si te preocupa el desayuno o la merienda por no disponer de pan, galletas, magdalenas, etc. siempre podrás tomar: leche, zumos, fruta, yogur, queso, jamón serrano, de York, huevo, chocolate, frutos secos, etc.
- Si no puedes pasar sin productos especiales sin gluten, lleva provisiones de pan, galletas etc. que sepas no vas a encontrar fácilmente en el lugar de vacaciones.
- Si viajas al extranjero, en la asociación podemos darte una tarjeta, en distintos idiomas, explicando lo que
puedes y no puedes comer, para mostrar en los restaurantes. Si vas a permanecer un largo periodo, puedes contactar
con la asociación del país. (Ver asociaciones extranjeras)
- Has de pasar unas felices vacaciones sin pensar que los problemas de tu dieta sin gluten son mayores de lo que en realidad son.
- No dejes de hacer nada por el hecho de ser celíaco.
Para concluir, decir que la mayor parte de los celíacos realizan una dieta estricta sin gluten, acuden a bares, comen en restaurantes cuando la ocasión se les presenta, hacen una vida completamente normalizada, crecen y se desarrollan como cualquier otra persona no celíaca. Esta evolución positiva se refleja en sus revisiones médicas, analíticas y anticuerpos negativos.
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