"INFERTILIDAD Y ABORTOS RECIDIVANTES COMO FORMAS DE PRESENTACIÓN DE LA ENFERMEDAD CELÍACA"
DR. PERE HUMBERT YAGÜE
Gastroenterólogo. Hospital de Barcelona. SCÍAS
Existen razones suficientes para justificar la determinación de marcadores serológicos de la enfermedad celíaca, tales como los anticuerpos antiendomisio y/o los antitransglutaminasa, en aquellas parejas que padecen disfunción sexual, infertilidad o abortos recidivantes sin una causa evidente.
En el adulto, las formas de presentación de la enfermedad celíaca son muchas y muy variadas y los síntomas clásicos, como diarrea y malabsorción, son cada vez más infrecuentes. Generalmente, la enfermedad cursa de forma subclínica o silente y se manifiesta por síntomas únicos, que aparentemente nada tienen que ver con el aparato digestivo, lo que suele retrasar mucho el diagnóstico. En este sentido, hoy en día, está plenamente reconocido que la búsqueda de la enfermedad celíaca, limitada a los pacientes con síntomas gastrointestinales, conduce a la infravaloración de la prevalencia real de a misma. Estudios recientes demuestran que la frecuencia de la enfermedad en la población adulta puede llegar a afectar a 1 de cada 120 ó 1 de cada 130 habitantes en determinados países europeos.
A pesar de que en los últimos años, la intolerancia al gluten ya se incluye habitualmente en el planteamiento diagnóstico de determinados problemas clínicos, como la anemia ferropénica o la osteoporosis, todavía quedan muchas situaciones en las que ni siquiera se piensa en la enfermedad celíaca como causante de las mismas, como por ejemplo la infertilidad y los abortos recidivantes. Los programas de diagnóstico de los centros de estudio de la infertilidad no incluyen la detección de la enfermedad celíaca, como causa de la misma.
Como es bien sabido, el embarazo es cosa de dos y, por lo tanto, vamos a revisar las alteraciones sexuales descritas en la mujer y en el hombre, que pueden ser causa de infertilidad y tener relación con la existencia de una enfermedad celíaca. Los diferentes trabajos publicados a partir de la década de los 70 coinciden en señalar que la mujer con enfermedad celíaca activa (sin dieta exenta de gluten) presenta un período reproductivo más corto (retraso en la menarquia y menopausia precoz), una mayor incidencia de abortos y mayor dificultad para el embarazo que la población control sana. La etiología de este problema es todavía desconocida, pero se han implicado diversos factores tales como el déficit de hierro, folatos y vitamina B12, secundaria a la absorción deficiente de los mismos, a pesar de que en el contexto de la enfermedad no existan signos claros de malabsorción.
Si bien no se conoce la prevalencia real de la enfermedad celíaca en las parejas infértiles, se ha sugerido que la frecuencia de enfermedad celíaca subclínica podría llegar hasta el 4% en mujeres con infertilidad no explicada, una frecuencia significativamente superior a la de los controles sanos. Aunque existen muy pocos estudios sobre las alteraciones gonadales y la fertilidad en el hombre con enfermedad celíaca, los más amplios publicados hasta el momento actual, sugieren que la frecuencia de hipogonadismo se sitúa entre un 6 y un 7%.
Los hallazgos de estos trabajos indican que la presencia de síntomas graves de enfermedad celíaca durante la pubertad o el inicio tardío de los mismos, cuando la función gonadal y sexual está en declive, podrían ser factores determinantes en la aparición de hipogonadismo en los pacientes con enfermedad celíaca. Se ha reportado, que la frecuencia de coitos semanales y las erecciones matutinas están disminuidas en los hombres con enfermedad celíaca y parecen mejorar con la dieta sin gluten, lo que confirma que, en la enfermedad no tratada, existen cambios mínimos pero significativos de la función sexual.
En cuanto a las causas de infertilidad en el hombre, se han comprobado diferentes alteraciones del esperma tales como, una reducción de la densidad y la motilidad del mismo y un incremento de las formas anormales de espermatozoides. Estas alteraciones parecen desaparecer con la introducción de la dieta sin gluten. Sin embargo, estos cambios no son específicos de la enfermedad celíaca, ya que también se dan en pacientes con otras alteraciones intestinales tal como la enfermedad de Crohn, de donde se deduce que pueden ser consecuencia de una enfermedad crónica. Los factores causantes de estas anomalías no son bien conocidos, aunque, al igual que en la mujer, se han implicado déficits de vitamina B12; en cambio, no parece que el déficit de ácido fólico esté en relación con la infertilidad masculina. Por otra parte, aunque la enfermedad celiaca se ha asociado a una amplia variedad de enfermedades autoinmunes, tampoco la producción de autoanticuerpos antiesperma, como factor implicado en la infertilidad, parece ser un mecanismo importante.
En el hombre con enfermedad celíaca también se han descrito alteraciones en las hormonas sexuales; entre las más destacadas se incluyen unos niveles aumentados de testosterona plasmática, una reducción de la dihidrotestosterona (potente metabolito de la testosterona) y
un aumento sérico de la hormona luteinizante. Estos patrones indican que existe una resistencia androgénica aparentemente específica de la enfermedad celíaca, ya que no se ha
encontrado en otras enfermedades crónicas intestinales (Crohn) que pueden cursar con malnutrición. A medida que se recupera la morfología intestinal, como consecuencia de la dieta sin gluten, estas alteraciones hormonales pueden volver a la normalidad.
En función de todas las observaciones descritas previamente, podemos concluir que las parejas que padecen una infertilidad, no explicada a través de los estudios básicos practicados, pueden tener una enfermedad celíaca asintomática o silente. Es posible que la infertilidad sea una forma de manifestación extraintestinal de la intolerancia al gluten, que en algunos casos revierte con el seguimiento estricto de una dieta sin gluten. Por ello, existen razones suficientes para justificar la determinación de marcadores serológicos de la enfermedad celíaca, tales como los anticuerpos antiendomisio y/o los antitransglutaminasa tisular, en aquellas parejas que padecen disfunción sexual, infertilidad o abortos recidivantes sin una causa evidente. Estos análisis deberían ser incluidos, de manera sistemática, en los exámenes básicos de las unidades de estudio de la infertilidad.
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