SEGUIMIENTO DE LOS PACIENTES CELÍACOS
Dr. Gustavo Silva García.
Servicio de Gastroenterología Pediátrica. Hospital Universitario de Valme.
Instituto Hispalense de Pediatría. Sevilla.
Confirmado el diagnostico de Enfermedad Celíaca (EC) y establecida la dieta sin gluten (DSG), es conveniente realizar a los pacientes un seguimiento clínico-analítico periódico, que debe prolongarse a lo largo de toda la vida, con el fin de detectar posibles complicaciones y enfermedades asociadas que pueden aparecer en cualquier momento de la evolución de la EC.
- La frecuencia de los controles variará con el momento de la enfermedad. Al principio del tratamiento, si fuera necesario, se harán mensualmente, hasta la desaparición de los síntomas asociados, y posteriormente, los pacientes con una respuesta satisfactoria se pueden controlar anualmente, para verificar el crecimiento, el cumplimiento de la DSG y realizarle una exploración física y un control analítico rutinario. Hasta ahora y en la mayoría de los casos estos controles han sido realizados exclusivamente por los Servicios de Gastroenterología Pediátrica y de adultos de los hospitales, aunque consideramos que pueden colaborar en ello, si les es posible, los médicos de familia y pediatras de los Centros de Salud.
En cada visita hay que insistir, tanto al paciente como a sus familiares, en la necesidad de realizar estrictamente la DSG durante toda la vida. Es muy importante recomendarles, desde el primer momento, pertenecer a la Asociación de Celíacos, de la que existe una en cada Comunidad Autónoma. El hecho de vincularse a un grupo de apoyo nacional y local es de gran valor para ayudar a la persona a manejar la enfermedad y la dieta. Las Asociaciones aportan información acerca de la EC en todos sus aspectos prácticos siendo especialmente útil la puesta al día que, periódicamente, ofrecen respecto al contenido en gluten de los múltiples alimentos manufacturados, así como de los preparados comerciales sin gluten.
- Los objetivos fundamentales a cumplir en el seguimiento clínico-analítico periódico de los pacientes celíacos, son entre otros:
- 1.Información y apoyo continuado al paciente y sus familiares.
- 2.Control de los síntomas asociados y valoración del crecimiento.
- 3.Vigilancia del correcto cumplimiento dietético.
- 4.Detección de posibles enfermedades asociadas y complicaciones.
1.- Información y apoyo continuado al paciente y sus familiares. Dado el carácter permanente y estricto de la DSG, es imprescindible contar con la colaboración de los propios pacientes, así como de sus familiares, ayudándoles a solventar una serie de problemas de orden práctico y psicológico que suelen surgir durante la evolución de una enfermedad crónica como la presente.
2.- Control de los síntomas asociados y valoración del crecimiento. Como se ha dicho antes, la frecuencia de los controles clínico-analíticos del paciente variará con el momento de la EC. Al principio de iniciado el tratamiento puede ser necesario hacerlos con una mayor periodicidad hasta constatar la mejoría clínica y la desaparición de la sintomatología asociada.
Dependiendo del grado del daño intestinal antes del diagnóstico y de la edad del paciente, la mejoría en los síntomas puede variar en duración una vez que comienza el tratamiento.
En la infancia, la respuesta terapéutica es, en general, inmediata, estableciéndose un retroceso fácilmente apreciable de la sintomatología clínica. Sin embargo, en los niños mas mayores y en los adultos, la mejoría puede ser más lenta y la evolución más complicada. El psiquismo y el apetito experimentan una notable mejoría ya en la primera semana de iniciado el tratamiento; posteriormente se normaliza el tránsito intestinal y la distensión abdominal, al tiempo que la curva de peso se hace ascendente. De modo paralelo, todas las alteraciones funcionales se van corrigiendo.
Deben realizarse un número de tests analíticos habituales para identificar deficiencias nutricionales, entre los que se incluyen la hemoglobina, la vitamina B12, el ácido fólico, el hierro, la albúmina sérica y el calcio. Éstas deben medirse fundamentalmente en el momento del diagnóstico, en las primeras revisiones postratamiento, durante las recaídas sintomáticas y de forma sistemática en el seguimiento anual.
En los pacientes que fracasan en la respuesta a la DSG o recidivan, debemos tener en cuenta lo siguiente:
- Asegurar que la dieta se cumpla bien.
- Confirmar el diagnóstico.
- Excluir otras enfermedades coincidentes.
3.- Vigilancia del correcto cumplimiento dietético. En el seguimiento de los pacientes celíacos la determinación periódica de los marcadores serológicos de la enfermedad es fundamental para la vigilancia del correcto cumplimiento de la DSG.
La respuesta de los distintos marcadores serológicos tras la dieta es variable. Así los anticuerpos antigliadina (AAG) IgA se normalizan aproximadamente entre los 2 y 6 meses de la DSG, siendo más precoces que el descenso de los AAG de clase IgG, aunque se cumpla estrictamente la DSG, que tardan en normalizarse de 6-12 meses.
Los anticuerpos antiendomisios (AAE) descienden más lentamente que los AAG IgA, probablemente en relación con la recuperación de la lesión de la mucosa intestinal. La dinámica de los anticuerpos antitransglutaminasa (TGt) IgA es similar a la de los AAE; los valores se mantienen positivos incluso hasta 18 meses después de iniciado el tratamiento dietético, aunque en la mayoría de los casos se aprecia una tendencia a la negativización a partir de los 6 meses de DSG.
Si no hay un cumplimiento riguroso de la dieta, los TGt se mantienen elevados probablemente como marcadores de una respuesta inflamatoria intestinal mantenida. Sin embargo, tras su negativización la realización de pequeñas transgresiones, voluntarias o involuntarias, o de carácter ocasional, no se manifiesta por un incremento significativo de ellos. Los AAE tampoco permiten detectar las pequeñas transgresiones dietéticas, incluso reiteradas.
El seguimiento mediante la determinación de AAG IgA permite, no obstante, confirmar tanto un incumplimiento habitual de la DSG como pequeñas transgresiones voluntarias o incluso alertar sobre la realización de trasgresión involuntaria (trazas de gluten).
4.- Detección de posibles complicaciones y enfermedades asociadas. El incumplimiento de la DSG aumenta el riesgo en estos pacientes de desarrollar complicaciones por afectación de cualquier órgano o sistema corporal, pudiendo aparecer retraso de talla, osteopenia/osteoporosis, retraso del desarrollo puberal, anemia inexplicada, malignidad, entre otras.
Y por otra parte, a la EC se asocian otras enfermedades, como por ejemplo enfermedades autoinmunes, que habrá que tener en cuenta en el seguimiento clínico-analítico de los celíacos.
Para cumplir el objetivo de detectar posibles complicaciones y enfermedades asociadas, todos los pacientes celíacos, incluso aquellos en aparente normalidad, deben controlarse de por vida, con una periodicidad recomendada de al menos cada año, para verificar el crecimiento, el cumplimiento de la DSG y realizarle una exploración física y un control analítico rutinario.
En cada visita se hará una anamnesis detallada, en busca de posibles síntomas asociados, digestivos o extradigestivos, o incumplimiento de la DSG, una exploración física completa, la medición del peso y la talla de rigor, comparándola con los estándares establecidos y se solicitaran los exámenes complementarios pertinentes.
- Exámenes complementarios e interconsultas en el seguimiento a largo plazo de los pacientes celíacos:
- Hemograma. VSG.
Ferritina, sideremia, transferrina.
Vitamina B12, ácido fólico.
Bioquímica sanguínea (glucemia, transaminasas, creatinina, calcio, fósforo, fosfatasas alcalinas, iones, colesterol, triglicéridos).
Proteinograma, Inmunoglobulinas. IgE total.
- Anticuerpos: AAG, AAE, TGt.
Hormonas tiroideas: TSH, T4L.
Rutina de orina.
Parásitos en heces.
Densitometría ósea.
Visitas al dentista.
- Intervención del dietista (O).
Control por psicólogo (O).
Anticuerpos antitiroideos (O).
Test de hormona del crecimiento (O)
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